Scramble Spirits apareció en 1988 en las recreativas niponas, de la mano de SEGA. Posteriormente, fue porteado a Master System en 1989 (la versión que es utilizada para este análisis), y a otros sistemas de juego y ordenadores personales en 1990 tales como los míticos y ya extintos Amiga, Amstrad CPC, Atari ST, Commodore 64, MSX, y ZX Spectrum.El juego se trata de un calco de lo ya visto en el mítico 1942. Es decir, el jugador controla a un avión mientras avanza por niveles de scroll vertical masacrando a miles de enemigos que nos acosan intensamente. Gameplay sencillo y directo que consigue enganchar. Aunque la ambientación variaba un poco. Nos situábamos en un futuro próximo en el que hay una paz mundial. Pero la invasión alienígena de turno tiene lugar, y nosotros nos ponemos a los mandos de nuestro fiel avión, para darles p'al pelo. Y ahora pasemos al análisis propiamente dicho.
Gráficos:
Sprites de enemigos y jugador correctos. Los fondos son coloridos y variados: pasamos por ciudades, bases militares, bosques, desiertos... Incluso el típico jefe gordo ocupa-pantallas que nos las hará pasar canutas a final de nivel tiene un buen diseño.
Sonido:
Efectos de sonido que simplemente cumplen. Si bien es cierto que a un juego de este tipo no se le puede pedir demasiado en este aspecto, al menos en el apartado de SFX cumple. Con respecto a las melodías, también cumplen. Son pegadizas y acompañan a la acción, sin llegar nunca a la monotonía, cosa que es de agradecer.
Jugabilidad:
Como he mencionado anteriormente, el sistema de juego es un calco del de 1942. Podemos jugar en solitario o con un amigo en cooperativo, algo realmente novedoso para la época y especialmente para las consolas de sobremesa. Con un botón disparábamos, y teníamos que masacrar a todo cuanto se nos pusiese por delante. No hay ningún tipo de fuego amigo, y simplemente se trata de avanzar masacrando y esquivando los disparos enemigos. Mecánica sencilla y adictiva. Tiene todos los elementos que hicieron grande a este género: power-ups (si bien es cierto que son muy escasos en número y en radio de aparición), oleadas incesantes de enemigos, el típico jefe gordo de final de nivel ocupa pantallas.
Diversión/Otros:
Si el juego jugando en solitario se hacía disfrutable, alcanza cotas bastante elevadas de diversión en cooperativo. Los piques por ver quién exterminaba más enemigos y por ende, quién conseguía mayor puntuación eran épicos. Además la sensación de estar jugando a un juego de recreativa en casa, era novedosa para la época y sensacional. La única pega que le podemos poner es la escasa duración del título: menos incluso de una hora. Los seis niveles de los que consta este juego se nos harán cortos. Aunque esto es comprensible, ya que se trata de un título que es una conversión de arcade. La única baza en su favor es su rejugabilidad por el modo cooperativo, y que además, siempre apetece un pique a los "mata-mata" cuando no queremos pensar en intrincados puzzles o laberintos.
Conclusión:
Ante la escasez de este género de juegos en la plataforma en cuestión, prácticamente se convertía en todo un must-have, sobre todo por el modo cooperativo. Era una adquisición obligada para los amantes de los arcade en general, y para los amantes de los shooters de scroll vertical en particular. Espero que os haya gustado leer el análisis tanto como a mí analizar este juego. Todavía se me cae alguna lagrimilla de nostalgia cada vez que lo juego en emulador, aunque lo probé en la propia MSII (Y de hecho lo tengo que tener guardado por alguna estantería, cogiendo polvo...)
written by Pepodmc
0 Retro Joysticks